Carmen Mejía fue liberada tras 22 años en prisión por un crimen que autoridades ahora determinaron que no cometió y no será deportada, informó el Travis County Correctional Complex en la madrugada del 11 de marzo de 2026. Mejía quedó en libertad luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)retirara un embargo migratorio que había sido emitido contra ella.

Exoneración tras décadas en prisión por muerte de bebé
Carmen Mejía, de 54 años y de origen hondureño, fue inicialmente condenada por la muerte de un bebé de 10 meses ocurrida en 2003, cuando el menor sufrió quemaduras graves mientras estaba bajo su cuidado. Un tribunal penal de apelaciones de Texas concluyó que nueva evidencia demostraba que no cometió el crimen, por lo que fue declarada “realmente inocente” y las acusaciones en su contra fueron descartadas por un juez del condado de Travis el nueve de marzo de 2026.
Expertos que revisaron el caso determinaron que las lesiones del bebé eran compatibles con un accidente doméstico relacionado con un calentador de agua que alcanzaba altas temperaturas y carecía de dispositivos de seguridad, y no con abuso intencional, como se sostuvo originalmente.
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ICE retira retención migratoria y queda libre
Inicialmente, Mejía permaneció detenida después de su exoneración debido a un embargo migratorio solicitado por el ICE. Sin embargo, las autoridades federales anunciaron que se levantó dicho embargo, permitiéndole salir del centro correccional y quedar legalmente en Estados Unidos, al menos mientras se examinan otras posibles condiciones migratorias.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional indicó que Mejía puede permanecer en el país, lo que elimina el riesgo inmediato de deportación que había sido considerado después de su exoneración.
Reencuentro con su familia tras injusticia
Tras su salida, Mejía fue recibida por sus abogados y colaboradores del Innocence Project, quienes la acompañaron en su liberación. En declaraciones recogidas por medios, Mejía manifestó que mantuvo la fe durante su encarcelamiento y expresó su alegría por recuperar la libertad.
Su caso destacó la intersección de fallos judiciales y procesos migratorios, en el que una persona exonerada de un delito grave todavía podía enfrentar retenciones inmigratorias mientras se resolvían su estatus y su derecho a permanecer en el país.
Situación migratoria aún en evaluación
Aunque no será deportada, las autoridades han señalado que su estatus de inmigrante todavía está sujeto a evaluación conforme a las leyes migratorias vigentes, incluido su Estatus de Protección Temporal que mantenía al momento de su arresto en 2003.
